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adbayse presenta los resultados del estudio sobre el inventario del patrimonio preindustrial, industrial y minero de las Comarcas leonesas de El Bierzo y Laciana

1 de julio de 2008

El censo del patrimonio histórico industrial se realizó a partir de los datos recogidos en las voces referentes a las localidades leonesas de El Bierzo y Laciana existentes en fuentes documentales y anuarios publicados durante los siglos pasados que facilitaron el conocimiento de la historia de las manifestaciones fabriles que surgieron y existieron en un Bierzo y Laciana próximos, pero ya distantes.

La evolución social y económica conocida en España desde comienzos de la década de 1960 ha provocado la desaparición de muchos de los elementos vinculados a la economía y a la vida tradicional. No obstante, la riqueza patrimonial de la provincia de León es alta y debe ser estudiada como un bien heredado que es, a la vez, la muestra de un sistema de producción precedente y un activo presente que debe ser valorado en su justo término para su posible integración en el sistema actual o, cuando menos, legado al futuro en las mismas o mejores condiciones.

Conservar los pocos referentes que aún quedan es una labor absolutamente necesaria. Tras la irreparable pérdida de algunas fábricas, aún quedan algunos ejemplos de edificios industriales que deben ser preservados.

Los principales argumentos que justifican el proyecto, en consonancia con los objetivos del Comité Internacional para la conservación del Patrimonio Industrial -TICCIH, The International Commite for the Conservation of the Industrial Heritage- son los siguientes:

1.  Estimular el intercambio de información científica, técnica, práctica y organizativa entre investigadores, responsables de la conservación y restauración, educadores, empleados y obreros industriales y propietarios de empresas e Instituciones.

2.  Preservar y defender el Patrimonio Industrial de León, definiendo y realizando posibles actividades en relación con el mismo, sensibilizando, valorizando y actuando en aquel que pueda considerarse en peligro de desaparición.

3.  Informar del conjunto de recursos asociativos, individuales e institucionales presentes en el territorio en relación con las actividades del Patrimonio Industrial, estableciendo programas de turismo específicos que pongan en valor este patrimonio, generando actividades económicas que recreen itinerarios, sitios y paisajes culturales.

4.  Promover convenios de colaboración y cooperación de carácter local, autonómico, nacional e internacional en la materia.

Asimismo, en consonancia con los principios rectores del «Plan Nacional de Patrimonio Industrial», existe la necesidad de preservación y conservación del rico legado histórico consecuencia de la industrialización, que se justifica –una vez asumida la importancia histórica de este tipo de manifestaciones– en la precariedad a que está sometido este patrimonio.

Pozo Julia, localidad de Fabero, municipio de Fabero.

Los instrumentos y fases de actuación que establece el plan, y que son parte ineludible de la correcta ejecución de sus objetivos, son la principal causa de la necesidad de realizar el inventario del patrimonio industrial de los territorios españoles, como punto de partida del resto de actuaciones a llevar a cabo:

1.  Inventario General de Bienes Industriales Españoles para la confección de un catálogo selectivo de bienes susceptibles de intervenir.

2.  Declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) y situación jurídica.

3.  Estudios previos al Plan Director.

4.  Redacción de Planes Directores.

5.  Intervención y rehabilitación de los bienes patrimoniales.

En consonancia con los objetivos del Comité Internacional para la conservación del Patrimonio Industrial -TICCIH-, y en concreto con el punto que indica como objetivo el «Estimular el intercambio de información científica, técnica, práctica y organizativa entre investigadores, responsables de la conservación y restauración, educadores y enseñantes, empleados y obreros industriales y propietarios de empresas e Instituciones»; la pertenencia al equipo de trabajo de profesionales autores de trabajos de investigación y publicaciones en materia de patrimonio histórico industrial y minero; así como la pertenencia al equipo de profesionales con una experiencia contrastada en el desarrollo de trabajos de inventariado y documentación del patrimonio histórico industrial y minero de elementos de explotación industrial, generados por las actividades económicas de comarcas y provincias, supuso una garantía en la consecución del trabajo.

Línea de baldes, localidad de Onamio, municipio de Molinaseca.

Repartidas en 47 localidades, pertenecientes a 27 municipios diferentes, se catalogaron 67 manifestaciones.

Central hidroeléctrica Fuente del Azufre, localidad de Ponferrada, municipio de Ponferrada.

No son desdeñables los beneficios que reportaría a la propia comunidad la conservación de elementos tan singulares, integrados en unos paisajes de extraordinario valor. Se recuperaría así un patrimonio que está en peligro de desaparecer por desconocimiento del mismo.

Pozo María, localidad de Caboalles de Abajo, municipio de Villablino.

A continuación se recoge, con un criterio absolutamente circunstancial, una muestra de la información recogida sobre una de las manifestaciones, creemos que interesante, de una temática tan sugestiva. Saber lo que otros dicen de aquello que nosotros vimos o estamos viendo amplía el poder de nuestra propia mirada, en una época en la que se dispone de muchas posibilidades para conocer los lugares que en ellos se describen. EL texto permitirá al lector tomar contacto con una temática que despliega ante sus ojos un curioso e insólito anecdótico.

«(...)

El volframio generó una gran especulación en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial por su importancia en los aceros militares. En torno suyo, tal y como describió el escritor Raúl Guerra Garrido en «El año del Wolfram», la ciudad de Ponferrada, donde los servicios secretos aliados y nazis establecieron sus redes, sería conocida en un esplendor efímero como «ciudad del dólar» a comienzos de la década de los años 40. En la primera mitad de los años cuarenta, en plena posguerra, se descubre este mineral en el Bierzo y si los alemanes lo pagaban bien, los aliados mejor. La gente subía a la Peña del Seo provista de pico, pala y pistola. En los años del hambre uno podía hacerse rico de golpe con un mínimo de suerte y un máximo de audacia. El volframio extraído era disputado por los contendientes en el mercado libre para que no llegase al enemigo. Una actividad tan lucrativa como efímera que dejó en algunos municipios auténticas torres de dinero.

Aparece, según hemos reseñado, la explotación de volframio en la minería leonesa en el año 1941.

Ese mismo año fueron solicitadas tres concesiones, de las cuales se pusieron dos en explotación en 1942.

En virtud del otorgamiento de libre disposición de minerales, durante ese año de 1942 se solicitaron 15 registros más de explotación de minas de volframio, todos ellos en la zona de Ponferrada, en la formación granítica de la zona noroeste, próxima a San Pedro de las Ollas y en la margen izquierda del río Sil.

Hacia 1951 el yacimiento existente en la Peña del Seo pasó a manos de la «Compañía Minera Montañas del Sur» que lo explotó hasta 1959.

El número de trabajadores en la mina fue aproximadamente de unos 200. Llegaron al pueblo gallegos, asturianos, castellanos, andaluces, extremeños...., pues aquel trabajo daba dinero, no como en la actualidad, y estaba mejor pagado que la ganadería y la agricultura.

Producción de Wolfram en la provincia de León

Años

Producción

 

1942

9.800 kilogramos

II Guerra Mundial

1943

20.200 kilogramos

1944

76.500 kilogramos

1945

4.390 kilogramos

 

1946

2.775 kilogramos

 

1947

1.249 kilogramos

 

1948

5.800 kilogramos

 

1949

20.530 kilogramos

 

1950

28.000 kilogramos

 

1951

27.000 kilogramos

Guerra de Corea

1952

91.331 kilogramos

1953

170.648 kilogramos

1954

205.302 kilogramos

 

1955

71.742 kilogramos

 

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Para alojar a los mineros, la «Compañía Minera Montañas del Sur» construyó en la década de 1950 el poblado de la Piela, a unos 5 km de Cadafresnas, consistente en diez edificios con cuatro viviendas cada uno, que fueron entregadas a las familias mineras poseedoras del codiciado libro de familia, mientras que los singles fueron alojados en los sótanos. Viviendas para los obreros; economato en el que se suministraba todo tipo de alimentos, calzado y ropa; cantina y escuela; en un entorno con abundancia de manantiales y un bello paisaje. La extracción del mineral del volframio supuso una auténtica «fiebre», principalmente durante los años de la II Guerra Mundial, pero también en los 50 (sobre todo durante la guerra de Corea). Lo que fue un fulgurante pueblo donde se alojaban los mineros, y que gozaba de modernidades inimaginables en la época en El Bierzo, desapareció casi con la misma rapidez tras la derrota de Alemania en la II Guerra Mundial, y tras la Guerra de Corea. Los periodos de paz ocasionaron la baja demanda de volframio, material esencial para la industria bélica. Ahora, el paso del tiempo y el olvido provocan la ruina en este enorme poblado de gran valor arquitectónico.

Poblado minero de La Piela, localidad de Corullón, municipio de Corullón.

Existe un camino que nos lleva desde la localidad de Cadafresnas al poblado en poco más de 4 kms. El paisaje, es espectacular, con montañas, vegetación y numerosos manantiales. Desde el poblado se observan las bocaminas, las líneas de cargaderos y baldes y los lavaderos. Desde el poblado podemos subir hasta las bocaminas siguiendo el mismo camino durante 2 kms más. Los edificios de viviendas están en estado completamente ruinoso, sin techumbre. Además, el piso superior de estas viviendas amenaza con desmoronarse debido a que al no haber techumbre el agua cae y disuelve la cal de las planchadas. Es recomendable, por tanto, no adentrarse en el interior de las viviendas. Hay un aprovechamiento turístico de esta zona, especialmente dedicado al senderismo. Así, por ejemplo, el camino que nos lleva al poblado es parte de la «Ruta del Wolfram» diseñada por «La Mirada Circular», tal como viene señalizado a lo largo de él.

(...)»